enero 25, 2014

La taza de té perfecta: 11 consejos de George Orwell

¿No sienten a veces la necesidad de leer sobre otra cosa que no sean libros? Bueno, no sé ni para qué pregunto, ja. Hoy me daré un break de reseñas (pendientes) porque les quiero compartir un ensayo que me encontré vagando por la inmensidad de Internet. Aunque también creo que esto de compartirles curiosidades se podría convertir en una bonita sección para el blog.

¿Reconocen al hombre de la fotografía? Si no es así, se los presento: se trata de Eric Arthur Blair, mejor conocido como George Orwell. Se le recuerda especialmente por su trabajo como periodista y una larga lista de ensayos, pero también por ser el autor de diversas novelas como Rebelión en la granja y 1984

A pesar de estar en contra del imperialismo británico en su época, a Orwell se le considera británico a pesar de haber nacido en la India. Se preguntarán por qué; pues en aquél entonces, India era una de las colonias británicas. Cuando piensan en la Gran Bretaña, ¿qué es lo primero que viene a su mente? Sí, señores, la hora del té. No es de extrañarse entonces, que a este singular personaje le fascinara tanto esta bebida que le dedicara un ensayo completo: once reglas de oro para preparar y disfrutar de una buena taza de té.

Si busca la palabra "té" en el primer libro de cocina que tenga a la manol probablemente no encontrará mención alguna; o cuando mucho un par de líneas con instrucciones que no aportan nada a los puntos más importantes.

Esto es curioso,. no solo porque el té es uno de los pilares de civilización en este país, al igual que en Irlanda, Australia y Nueva Zelanda, sino porque la mejor manera de elaborarlo es objeto de violentas disputas.

Cuando leo mi propia receta para una taza de té perfecta, no encuentro menos de once puntos importantes. Quizás en dos de ellos habrá un acuerdo bastante general, pero en al menos cuatro de los otros existe controversia. Aquí están mis propias once reglas, y encuentro cada una imprescindible:

- Primero que nada, se debe usar té de la Indio o Ceilán. El té de China tiene virtudes que no se deben despreciar hoy en día (es económico y se puede tomar sin leche), pero no lo encuentro muy estimulante. No me siento más sabio, valiente u optimista después de beberlo. Cualquiera que haya utilizado la reconfortante frase: "una buena taza de té", invariablemente se refiere al té de la India.

- Segundo, el té se debe preparar en cantidades pequeñas, eso es, en una tetera. El té elaborado en un termo siempre es insípido, mientras que el té del ejército, elaborado en un caldero, sabe a grasa y a cal. La tetera debe estar hecha de porcelana china o de cerámica. Las teteras de plata o metal britannia producen té de calidad inferior y las ollas de esmalte son peores; aunque es curioso que una tetera de peltre (una rareza en la actualidad) no nos dé un té tan malo.

- Tercero, la tetera debe de calentarse previamente. Esto se hace mejor al colocarla sobre la estufa que con el método usual de echarle agua caliente.


- En cuarto lugar, el té debe ser fuerte. Para una tetera de un cuarto, si va a llenarla casi hasta el borde, seis cucharadas colmadas serían lo ideal. En tiempos de racionamiento, esta no es una idea que pueda hacerse cada día de la semana, pero sostengo que una taza de té fuerte es mejor que veinte débiles. Todos los verdaderos amantes del té no solo prefieren su té fuerte, sino que con el pasar los años, les gusta un poco más fuerte, un hecho que está reconocido en la ración extra que se les pone a los jubilados.

- Quinto, el té se debe colocar directamente en la tetera. Sin filtros, ni bolsas de muselina u otros artefactos que aprisionen al té. En algunos países se coloca un colador dentro de las teteras debajo de la boquilla para recoger las hojas sueltas, supuestamente perjudiciales para la salud. En realidad nos podemos tragar las hojas de té en cantidades considerables sin que afecten a la salud, y si el té no está suelto en la tetera nunca se infundirá como debe ser.

- En sexto lugar, se debe llevar la taza a la tetera y no al revés. El agua debe de estar hirviendo al momento del impacto, lo que significa que debemos dejarlo en la flama mientras servimos. Algunas personas agregan que solo se debe usar agua que haya sido recién hervida, pero nunca he notado la diferencia que eso haga.

- Séptimo, después de hacer el té, se debe revolver, o mejor aún, darle una agitada a la tetera, permitiendo que las hojas se asienten.

- En octavo lugar, se debe beber una buena taza en el desayuno. En una taza en forma cilíndrica, no plana y poco profunda. La taza de desayuno tiene más capacidad, y con algún otro tipo el té siempre está medio frío antes de haber siquiera empezado a beberlo.

- En noveno lugar, se debe quitar la nata de la leche antes de usarla para el té. La leche que está muy cremosa siempre le da al té un sabor enfermizo.

- En décimo lugar, se debe verter el té en la taza antes que la leche. Este es uno de los puntos más controversiales: es cierto que en todas las familias de Gran Bretaña probablemente hay dos escuelas de pensamiento sobre el tema. La escuela que sirve primero la leche puede tener algunos argumentos bastante contundentes, pero mantengo que mi propio argumento es irrefutable. Es decir, al agregar primero el té y revolverlo mientras se vierte, se puede regular exactamente la cantidad de leche mientras que se puede servir demasiada leche si se hace al revés.

- Finalmente, el té (a menos que se beba al estilo ruso) debe ser bebido sin azúcar. Sé muy bien que aquí soy minoría. Pero aún así, ¿cómo llamarse un verdadero amante del té si destruyes el sabor de tu té al agregarle azúcar? Debería ser igual de razonable agregarle pimienta o sal. Se supone que el té sea amargo, igual que la cerveza. Si lo endulzas, ya no estarás probando el té, solo la azúcar; puedes hacer una bebida similar al disolver azúcar en agua caliente. Algunas personas responderán que no les gusta el té por sí solo, que solo lo beben para sentirse tibios y estimulados, y que necesitan azúcar para alejar el sabor. A estas personas perdidas les diría: intenten beber té sin azúcar por, digamos, un par de semanas y será muy difícil que quieran volver a arruinar su té endulzándolo.

Estos no son los únicos controversiales que surgen en relación al consumo del té, pero son suficientes para mostrar lo sofisticado que se ha vuelto el asunto. No hay una etiqueta social misteriosa alrededor de una taza (¿por qué se considera vulgar beber de un plato, por ejemplo?) y se escribirá mucho sobre los usos subsidiarios de las hojas de té, como el predecir la fortuna, la llegada de visitantes, alimentar conejos, sanar quemadas y barrer la alfombra. 

Merece la pena prestar atención al precalentamiento de la tetera y a utilizar agua que esté hirviendo, para asegurarnos completamente de que nuestra ración representa las dos fuertes tazas de esas dos onzas bien hechas.

Texto original de Wikilivres.
Traducción elaborada por mí. Si van a tomar el texto, por favor avisen y den crédito.

Ahora, seguro se preguntan por qué narices decidí pasarme toda la tarde traduciendo cómo hacer una buena taza de té. No hay una buena razón para hacerlo, simplemente quise compartirles uno de mis muchos gustos. Todo el tiempo que estuve en la universidad tuve que encontrar maneras de mantenerme despierta; mi primera opción: café. Después de una cita con la dentista y un alarmante ligero cambio de color en mis dientes (no me he llevado susto más grande en la vida), decidí intercambiar el café por una taza de té fuerte (tal como la recomienda el señor Orwell). Quizás no intercambiar del todo, porque todavía tomo café, pero ahora los bebo intercalados para no llevarme más sustos.

El té se ha vuelto uno de mis más grandes gustos (adivinen otro) y ahora no vivo sin él.

Espero que les haya gustado este ensayo (que a mí me encantó), y aunque no pongamos en práctica todos sus prácticos consejos, ahora sabemos cómo él se hubiera preparado una buena taza de té.

12 comentarios:

  1. Me ha encantado! por pereza generalmente tomo té en bolsitas, pero cuando me da el ánimo de prepararlo en tetera también soy bien maniatica y me gusta que quede como a mi me gusta. Muy buen artículo!

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    1. Ya somos dos. :) Usualmente por el tiempo intento ahorrar pasos, pero no hay nada mejor que una taza de té que quede perfectamente como te gusta.
      ¡Un saludo, gracias por pasarte!

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  2. Aunque nunca me he considerado fanática del té caliente, lo prefiero helado xD, siempre he tenido la curiosidad de probar un té como lo hacen los ingleses, se me hace tan raro que le pongan leche, no me lo imagino, por lo que agradezco este ensayo, es bastante interesante ;)
    besoss

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    1. Ojalá te animes a probar el té "con reglas inglesas", jaja. Me gusta mucho el té con leche (toda una aventura el probarlo), pero no los de sabores frutales. Usualmente el té chai con leche es mi favorito para preparar de ese modo. ¡Un abrazo!

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  3. En ese caso tendré que dejar de echarle azúcar al café xD Pero todo el mundo tiene sus manías, supongo que ponerse a escribir un ensayo sobre el té es una de ellas x)

    Un beso!

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    1. No, pero una cosa es el café y otra el té. XD Y sí, tienes toda la razón. Imagina el amor que le tenía Orwell al té para escribir esto. :)
      ¡Saludos, linda!

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  4. ¡Me han dado unas ganas de beber té!, aunque como soy un estudiante foraneo que siempre anda a la carrera admito que siempre uso bolsitas (Por lo menos aún no caigo en usar el microondas) Un beso

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    1. ¡Pues a prepararlo! :o Preparar té en microondas es un sacrilegio, las bolsitas pasan porque todo el mundo anda ajetreado como para esperar a preparar las infusiones y demás.
      ¡Un abrazo, Janet!

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  5. uy el té en microondas (Al recalentarlo) sabe bien feo :( me ha pasado que a veces me he servido té a media tarde y después , como no es costumbre de todos los días, lo olvido y cuando vuelvo debo recalentarlo. En mi casa siempre se tomó té en tetera, como lo recomienda aqui el Sr Orwell, siempre he tenido ganas de comprarme de esas teteritas de ceramica :D...

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    1. Hacer el té en microondas debería ser considerado un acto contra la patria. u.u Nunca me he animado a recalentar mi té (uno, porque siempre me lo termino, jaja; y dos porque siento que es una grosería a mi tacita, jaja). Yo tengo ganas de una tetera que tenga base para calentar sin necesidad de estufa. *o*
      ¡Un beso, Ama!

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  6. Hay algo que no entiendo y por qué en gran Bretaña se considera vulgar beber desde el tazón, si alguien pudiera contestarme se lo agradecería.

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  7. Por qué en gran bretaña es una grosería sorber el te directamente del pitillo?

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