julio 13, 2016

Los detalles para seguir adelante (Reseña: Yo estuve aquí)


Yo estuve aquí - Gayle Forman
281 páginas | Puck
★★★★

Esta ha sido una reseña muy difícil de escribir. Por el tema que trata y por mis sentimientos encontrados hacia ciertas partes de la historia. Pero a pesar de las cosas que no me encantaron, el manejo de Gayle Forman sobre el tema (ya leen abajo cuál) y su nota final no me deja sino darle las casi cinco estrellas.

Por cierto, si no quieren leer una reseña súper personal y con el mayor rant de la vida, mejor los leo en la siguiente entrada.
Meg era una chica admirada y querida por muchas personas. Su mejor amiga, Cody, creía saberlo todo de ella. Tenían planes juntas para ir a la universidad y salir del pueblo donde viven. Pero los planes no siempre resultan como queremos. En el caso de estas amigas, Meg fue aceptada en la universidad y Cody tendrá que quedarse atrás. A pesar de que procuran hablar con regularidad, el distanciamiento es innevitable. Cody no deja de pensar que hay algo mal porque ya no logran comunicarse como antes. Un buen día recibe un correo de Meg. Un correo para avisarle que se ha suicidado.

Cody, la familia de Meg, todos en el pueblo; nadie puede creerlo. Y es que Meg nunca dio indicios de pensar en suicidarse, ¿o sí? Ahora esa pregunta da vueltas y vueltas por la cabeza de Cody. ¿Será que no conocía realmente a su amiga? ¿De haberlo hecho, podría haber evitado su suicidio? Ahora Cody se embarca en la búsqueda de su amiga, del momento en el que dejó de conocerla.

Como dije, este libro me ha dejado con sentimientos encontrados. Y primero me enfocaré en todos los elementos que merecen estrella de Yo estuve aquí.

Resulta que hablar de depresión y suicidio todavía es cosa difícil (aunque vivamos en pleno 2016). Primero, porque la depresión apenas es considerada como enfermedad por unos pocos. Y segundo, porque gracias a eso nadie describe los suicidios más que con un "pues estaba muy triste". La depresión es una enfermedad, señores. Así como la gripa, así como la diabetes, así como cualquier otra. Y requiere tratamiento, las visitas con personas que puedan ayudar de verdad. ¿Una de las consecuencias más extremas de la depresión? El suicidio. Esto no quiere decir que todas las personas que sufren de depresión tienen pensamientos suicidas ni que todos los que tienen esta clase de pensamientos cometan suicidio, ojo.

Y sí, este libro habla del suicidio. Pero visto desde el punto de vista de todas las personas que quedan vivas tras la trágica pérdida de alguien. Trata del proceso de aceptación de la muerte, de la negación; en el caso del suicidio, de cómo los humanos tratamos de hilar hasta la última palabra de la persona fallecida para dar con la fuente de su crisis y entender, quizás, el motivo por el que se quitó la vida. Es un libro muy personal, lleno de emociones y con una pluma que te transporta de inmediato a los zapatos de los personajes. Tratas de entender a Cody y su intento por comprender y encontrar a su amiga. Simpatizas con sus padres, rodeados de los recuerdos de su hija, de verla reflejada en su mejor amiga y que solo te quede seguir adelante. Entiendes al hermano de Meg, un pequeño rodeado de adultos que no te explican nada porque "eres muy pequeño para entender de estas cosas" y te quieren "proteger".

Hay una frase que me ha pegado bastante: "Todos hemos pasado por esto". Y es que, ¿quién no tiene días malos donde lo único que quieres es alejarte de todo el mundo y no volver a saber nada de nadie? Probablemente nuestra tristeza (o la mezcla de sentimientos que quieran) es tan profunda que incluso nos imaginamos la posibilidad de dejar de existir. Yo sí. Yo lo llegué a intentar años atrás. Y no les cuento por morbo ni para que digan "pobrecita" o "qué pedo con esta morra". Les digo para que entiendan mi conexión con este libro. Porque me llegó de forma muy personal y ahora me siento egoísta. Al final del libro hay una nota de Gayle a los lectores donde plantea, ¿si Meg hubiera sabido o imaginado el dolor que dejaría su muerte, se habría suicidado de todas maneras?
Yo, básicamente
Existen muchos libros que hablan sobre el suicidio, sí, pero también este es el primero que me topo donde hablan de grupos de ayuda para el suicidio. Grupos donde personas se animan unos a otros a terminar con sus vidas, donde se dan consejos sobre métodos para morir, locaciones para que nadie te encuentre. Este ha sido uno de los puntos más interesantes de la historia, sobre todo porque no nada más los menciona de pasada, sino que te da información sobre su funcionamiento y fácil que es para algunas personas modificar sus palabras a tan grado de (probablemente) obligarte a hacer algo sin decirlo explícitamente.

Como ven, me ha pegado fuerte. Pero también tiene dos que tres cosas que no terminan de convencerme y le quitan un poco del encanto al libro. Primero, el romance innecesario. En este momento estoy poniendo los ojos en blanco. A veces no comprendo qué pasa por la mente de los autores con su eterna pega de volver TODAS las historias juveniles en historias románticas. ¿Se imaginan un Los juegos del hambre ese triángulo amoroso? ¡Claro! Hubiéramos tenido mucha más información sobre cómo se dividió Panem, por ejemplo. ¡Cosas más interesantes! ¿O qué tal Maze Runner? Sin tantas páginas de "mía, tuya, te la presto" probablemente no hubiera terminado tan confundida luego de terminar la saga porque esas hojas de papel me hubieran explicado más cosas sobre el virus. Vamos, ¡el romance no tiene que ser el punto central ni lo tienen que forzar ni todas sus historias lo deben de tener! Los adolescentes no solo van a la escuela y se enamoran, tienen más cosas que hacer.

Mi segunda pega con Yo estuve aquí es la poca información sobre los personajes. Por ejemplo, al inicio todos (literal, todos), que Meg era encantadora, que era la más divertida, etcétera. Pero a mí se me tuerce la tripa si me obligan a creer en algo sin más. Me hubieran gustado flashbacks de anécdotas con su familia, con sus amigos de la escuela, vaya, más razones para creerles. Del resto hay pocos detalles. No tengo ni idea de dónde transcurre la historia, por ejemplo. Porque uno de mis retos de lectura es un mapa con todas las ciudades que visito en libros, pero de esta ni fu ni fa. La poca descripción se extiende a los escenarios y Forman se concentra en describir las acciones de los personajes. Quizás a algunas personas les guste el estilo, pero yo prefiero algo detallado y bien descrito para meterme de lleno a la historia.

También hubo partes de la historia donde las acciones de los personajes se sienten muy forzadas. Fue como una versión light de la película Precious (¡sin exagerar!). Imaginen un caldo donde le pones absolutamente todo lo que encuentras en el refrigerador. Así mero fue como se sintieron ciertas partes, con cosas que ocurrían sin ton ni son y parecían puestas a la fuerza para no dejar cabos sueltos (pareciera que no tenemos imaginación para recrear el resto).
A pesar de eso, fue una lectura amena y entretenida. Perfecta para reflexionar y pensar en la influencia que tenemos en otras personas, en cómo nuestras decisiones afectan a otros. Yo estuve aquí es un viaje de recuperación mental sobre cómo cada persona reacciona de forma diferente ante la pérdida de un ser querido. También es una historia esperanzadora, una historia que nos recuerda que nosotros seguimos aquí y la clave es seguir adelante siempre.

Desafortunadamente en México no conozco un buen programa para tratar la depresión, pero si se sienten atrapado en una situación similar, por favor, por ustedes, acudan a pedir ayudar. Los amito.



4 comentarios:

  1. A pesar de casi no saber nada de Meg llegué a sentir empatía por ella y sí me hubiera gustado conocerla más, pero creo que así estuvo bien porque la conocimos a través de los ojos de los demás, y la mayoría de las veces así es como conocemos a personas que ya no están, por medio de los demás.
    Me gustó mucho cuando Cody se puso en los zapatos de Meg y vio las razones por las que ella ya no quería seguir adelante, y aún así lo hizo por su amiga y por ella.
    El libro me llegó y mucho. Ojalá muchas personas lo lean porque vale mucho la pena.
    Pd: Me alegra saber que no fui el único que detestó el romance, creí que era un amargado por eso, jaja.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¡Me encanta eso que dices! No sé por qué lo relacioné con la tradición del Día de Muertos. En casa siempre la festejamos y aunque no conocí a mis abuelas y conviví poco con mi abuelo, los siento como una parte importante de mí por todas las anécdotas que me cuenta mi mamá y tíos cuando nos reunimos a celebrarlo.
      Yo también espero que más personas se animen a leerlo, pues es muy especial.
      ¡Un abrazo!

      Eliminar
  2. La portada es preciosa.
    Solo he leído If I stay de Gayle Forman (que me encantó) as ue definitivamente debo leer más de ella.

    abrazos ( de oso )

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Me leí "If I Stay" cuando iba a salir la película... pero no me gustó para nada la historia. Gayle Forman tiene una narrativa especial, y eso le rescato, pero no es un libro que me haya atraido.
      ¡Un abrazote!

      Eliminar

Hola, querido unicornio viajero entre mundos.
Este es un espacio para la libre expresión, nunca temas expresar lo que piensas. Una regla: aquí se prohibe el spam. :)
¡Felices lecturas y gracias por dejarme tu opinión!

 
Libros entre mundos. Design by Marloz