mayo 10, 2015

Madres en la Literatura (Parte I): Especial del Día de las Madres


Madre querida, madre adorada; vamos al cine y tú pagas la entrada. Ya tiene copyright, por mi maestra de Español en la secundaria, ¿vale?

Hoy, queridos lectores, es 10 de mayo, y hasta donde sé, en varios países del mundo aprovechamos este día para celebrar a nuestras madres. De forma individual y en nuestras casas quizás ya pasamos el día con nuestra señora madre, o la recordamos si no la tenemos cerca, o seguimos con ella; vamos, que no importa cómo lo celebres ni si lo haces hoy o mañana, lo importante es que siempre la lleves en tu mente y le agradezcas por todo lo que te ha dado.

Dejando el lado cursi a un lado, aunque ni tanto, en el blog lo celebraremos con un especial sobre el Día de las Madres, pero muy a nuestro estilo literario. Lo que haremos será platicar un poco sobre las mamás en la literatura, aquellas que son perfecto ejemplo de madres y las que no lo son tanto. Este especial está dividido en dos partes, esta primera entrada donde haremos recuento de las peores madres literarias, y la segunda que estará en el canal de YouTube, donde platicaremos sobre nuestras mamás literarias favoritas. ¿Listos para la primera fase?

Hacer esta lista me pareció tristamente demasiado sencillo. No he puesto a todas las malas madres del mundo, pero sí a las que llegaron primero a mi cabeza. Ya me dicen ustedes al final quiénes me faltan.

1. La señora Wormwood (Matilda, Roald Dahl)
Esta señora me ha sorprendido sobremanera por la poca atención que le da a su hija. Vamos, que a ratos es como si no tuviera una. Tiene cero interés en Matilda, y la única vez que se le ve feliz por ella (y no creo que sea por ella, sino más bien porque se estaba librando de Matilda) es cuando la adopta su profesora. Sartenazo para la señora.

2. La madrastra de Cenicienta/Cinder (Cenicienta, Charles Perrault/Cinder, Marissa Meyer)
Madres desconsideradas y ellas. Y las pongo a ambas porque Cinder es un retelling de Cenicienta y van por el mismo lado. A estas señoras ni sus propias hijas les interesan, mucho menos se van a preocupar por sus hijastras.

3. Corrine Dollanganger; Cathy Dollanganger (Flores en el ático, V.C. Andrews)
SUJÉTENME QUE A ESTA SÍ LA MATO YO MISMA. (Spoiler alert: too late for that.) Hay pocos personajes que he llegado a odiar tanto como a ella. En serio que no la aguanto. CUIDADO CON LOS SPOILERS AQUÍ. Mira que encerrar a sus hijos, matarlos de hambre y luego envenenarlos para poder quedarse con el dinero de su familia... ¡QUE LES DIGO QUE ME SUJETEN! Y luego allá va Cathy, la hija, que por su sed de venganza (entendible) pierde el piso y se olvida por completo de que también es madre. Es como si el mundo desapareciera para estas dos con tal de cumplir con lo que quieren. UGH.

4. Margareth White (Carrie, Stephen King)
Cuando una madre cree que tiene la razón es difícil hacer que vez la luz. Aunque crea que 2+2 son 6. Pero la señora White se lleva la premisa al extremo. Cree que Carrie va directo al infierno porque caerá fácilmente ante todas las tentaciones terrenales; misma razón por la que le aplica castigos ejemplares ante actos que nunca ha cometido (que van desde negarle una cosa hasta encerrarla en el armario). ¿Será que es instinto maternal llevado al extremo?


Y la verdad es que esta lista me ha quedado muy corta. Porque luego quería meter a más, pero ellas caen en un área gris, donde no son malas madres, sino que son malas personas que tuvieron la suerte de ser madres, o madres exageradas... Ya saben por dónde va el hilo. Si entendemos esa parte, le seguimos:

5. La señora Bennet (Orgullo y Prejuicio, Jane Austen)
No creo que la señora Bennet sea una mala madre, simplemente es demasiado exagerada y preocupona y dramática y chismosa... y encima tiene cinco hijas. Ella conoce su situación: no tienen dinero, y la única forma en la que sus hijas tendrán una vida sin los problemas por los que ella pasó es si se casan bien. Por eso las trae a todas vueltas locas tratando de encontrar marido al punto de ENSERIO volverlas locas.

6. Cersei Lannister (Juego de tronos, George R.R. Martin)
Es el mismo caso con la señora Bennet, creo yo. No es una mala madre, pero sí una mala persona. Su principal y única preocupación son sus hijos. SPOILERS DEL PRIMER LIBRO. Ella sabe que son bastardos y que cuando alguien lo descubra perderán todo. Absolutamente todo. Las acciones y decisiones que toma van encaminadas a construir el futuro de sus hijos. Que no todas son acertadas, claro, pero ella hace lo que cree mejor para ellos.
Vaya que hay todo tipo de madres. Lo que me deja pensando ahora es si la exageración es lo que lleva a una a parecer una mala madre, pero que al fin de cuentas preocuparse demasiado no es malo, a menos que hagas daño a los demás. Díganme qué piensan y a quién agregarían al conteo.

¡La segunda parte de este especial estará en el canal de YouTube, para que no se lo vayan a perder!



2 comentarios:

  1. ¡Hola!
    Buena entrada. Me gusta mucho tu blog ^^
    Ya te sigo, y te dejo mi blog para que te pases. Nos leemos ^^
    http://elrincondefantasiaypapel.blogspot.com.es/

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    1. ¡Hola, Eva, muchas gracias por pasarte!

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